lunes, 30 de marzo de 2009

Bimbar, bimbos, bimberos.

Bimbar: en el argot de los ornitólogos bimbar es el acto de ver una especie de ave que no habías visto nunca antes. Esto puede parecer algo no muy espectacular, sobre todo visto desde fuera del mundo de los ornitólogos. Pero cuantas más especies llevas observadas, más difícil es aumentar tu lista, ya que cada vez quedan menos especies nuevas por ver.

Bimbo: un bimbo es la especie que estrenamos en nuestro casillero, y un bimbero sería un apasionado buscador de bimbos, alguien especialmente interesado en hacer crecer y crecer su lista. Incluso a veces puede haber competitividad con otros ornitólogos.

En un país como el nuestro, a partir de 200 especies ya puede ser un poco complicado hacer bimbos. A partir de las 250 es bastante más difícil, y a partir de las 300 se pueden seguir haciendo pero normalmente tienes que desplazarte (a menudo cientos de kilómetros) para ir a buscarlos expresamente. Aunque esto es sólo una opinión mía, además de una simple valoracion rápida.

Por lo tanto, si eres nuevo en el mundo de la ornitología, en pocas jornadas haces decenas y decenas de bimbos. En Catalunya se llega con facilidad a las 100 especies, sobre todo si se va acompañado de personas más expertas en el tema.

A fecha de hoy, 29 de marzo del 2009, servidor, el autor de este artículo (Jordi Sala), lleva 331 especies, todas ellas observadas en el paleártico (España, Francia, Finlandia y Noruega). Desconozco los números exactos de los otros dos miembros de la Ornitosecta, pero creo que Daniel González lleva un número parecido al mío en cuanto a paleártico se refiere, pero él tiene una lista más larga ya que estuvo pajareando en Chile y en Costa Rica. En cuanto a Cristina Prieto, ella lo confirmará (o no), pero calculo que debe rondar las 300 especies en el paleártico, a las cuales deberá sumar en su lista particular todas las especies que vio cuando estuvo en Venezuela.

¡Bimbo! Bueno, en realidad es mentira, no es más que un posado para la foto.


Bimbero: esos viajes a Sudamérica les dan a Cristina y a Dani una amplia ventaja sobre mí en el total de especies observadas... Si antes hablaba de competencia, aquí la tenemos: tendré que ponerme las pilas y hacer bimbos a escondidas si quiero atraparles y ser digno de la Ornitosecta.

Si a partir de ahora no descanso hasta conseguir ampliar mi lista con más y más especies nuevas, si ese se convierte en mi principal objetivo, más que disfrutar de cualquier ave que se pose ante mí por sencilla y común que sea, conseguiré reducir distancias con ellos, y me habré transformado en un auténtico bimbero.

Lo cierto es que tampoco me interesa tanto.

Hacer bimbos está bien, es una sensación muy agradable (casi orgásmica a veces, como explicaré en otro artículo), pero a mí me falta esa competitividad. Me alegro mucho si mis compañeros bimban, y por supuesto me alegro si bimbo yo. Pero no voy a hacer un viaje en solitario sólo para acercarme a ellos.

Sin embargo, una cosa es que no me importe que Cristina y Dani se me "escapen", y otra muy distinta es que no nos guste salir a buscar bimbos. El último gran intento ocurrió hace menos de un mes, el 1 de marzo, cuando Cristina y yo fuimos a la costa atlántica francesa, a la zona de Arcachon, desde Barcelona, para intentar ver una gaviota. Este viaje lo explicaré más detalladamente en otra entrada del blog, pero lo resumiré aquí.

En primer lugar hay que decir que por desgracia Dani no pudo acompañarnos. Cristina, un sobrino mío de 12 años (Adrián) y yo hicimos 700 km de ida en coche y 700 de vuelta para intentar ver una gaviota marfil (Pagophila eburnea) que se había visto en Francia. Estuvimos dos días y no hubo suerte con esta ave, pero a nivel personal conseguí tres bimbos: gaviota de Delaware (Larus delawarensis), barnacla carinegra (Branta bernicla) y barnacla canadiense (Branta canadiensis). Cristina consiguió alguno más. El viaje fue muy satisfactorio a pesar de fallarnos la Pagophila, y ya tenemos decidido volver algún día a aquel lugar, un lujo de bahía.

La barnacla canadiense fue mi último bimbo. Cristina consiguió otro hace un par de semanas: cernícalo primilla (Falco naumanni), en Lleida, en otra maravillosa expedición (más corta y modesta que la de Francia) de la Ornitosecta, esta vez sí al completo, con sus tres miembros presentes.

Cara de alegría de Cristina tras bimbar Falco naumanni. Dani detrás buscando su bimbo particular, elanio azul (Elanus caeruleus).

Macho y hembra de cernícalo primilla, xoriguer petit (Falco naumanni).


viernes, 27 de marzo de 2009

Maratón S.E.O. 2008 - Primera parte

El 27 de abril del 2008 Ornitosecta Team, nuestro equipo, participó por primera vez en la maratón de S.E.O.

El recorrido que hicimos fue el siguiente: Serra de Sant Mateu, Premià de Mar, delta del Llobregat y Garraf. Es decir, poco kilometraje y bastantes horas aprovechadas identificando aves. Aunque eso sí, no tuvimos valor para realizar las 24 horas seguidas.

Recién encontrados a las 4 de la mañana, Jordi Sala, Cristina Prieto y Daniel González, miembros fundadores del Ornitosecta Team:




Los caretos de cansancio a esa hora no tendrían nada que envidiar a los caretos de la tarde del día siguiente...

Medio dormidos, pero eso sí, muy ilusionados, partimos hacia Vilanova del Vallés en busca de aves nocturnas. La primera hora fue una pérdida de tiempo, pues estuvimos circulando con las ventanillas del coche bajadas con la esperanza de ver/oír algo. La lechuza común (Tyto alba) falló, pero no así el mochuelo (Athene noctua) y el autillo (Otus scops), que se marcaron un bonito dúo mientras los componentes de la Ornitosecta aliviaban sus aguas en un prado cercano a una carretera.

El cárabo (Strix aluco) se resistió durante toda la noche, pero al final y por los pelos (por las plumas más bien) escuchamos un único ejemplar en Sant Mateu, ya con el sol saliente frente a nosotros.


Hasta el momento la lista de aves por orden de aparición era la siguiente:

1 - Luscinia megarhynchos
2 - Delichon urbicum
3 - Otus scops
4 - Cettia cetti
5 - Athene noctua
6 - Parus major
7 - Parus caeruleus
8 - Cuculus canorus
9 - Turdus merula
10 - Strix aluco

Sant Mateu pertenece a la Serra de Marina, en la serralada costera catalana.

La visita a Sant Mateu nos dejó bastante satisfechos. A pesar de que se trata de una zona de buena variedad y abundancia ornítica, en ocasiones la suerte no acompaña y cabía la posibilidad de que no fuera ése nuestro día. Sin embargo las especies se "portaron" y salvo el petirrojo (Erithacus rubecula, la especie maldita de la jornada) aparecieron las aves típicas del lugar.

11 - Emberiza cirlus
12 - Sylvia melanocephala
13 - Certhia brachydactyla
14 - Streptopelia turtur
15 - Regulus ignicapilla
16 - Serinus serinus
17 - Frincilla coelebs
18 - Sylvia cantillans
19 - Aegithalos caudatus
20 - Carduelis carduelis
21 - Apus apus
22 - Parus cristatus
23 - Saxicola rubetra
24 - Dendrocopos major
25 - Passer domesticus
26 - Hirundo rustica
27 - Carduelis chloris
28 - Oriolus oriolus
29 - Sylvia undata
30 - Troglodytes troglodytes
31 - Falco tinnunculus
32 - Merops apiaster
33 - Garrulus glandarius
34 - Columba palumbus
35 - Hippolais polyglotta
36 - Parus ater
37 - Motacilla alba
38 - Streptopelia decaocto
39 - Estrilda astrild
40 - Sturnus vulgaris
41 - Pica pica
42 - Upupa epops

Escribano soteño - gratapalles (Emberiza cirlus):


Tarabilla norteña - Bitxac rogenc (Saxicola rubetra):



Hacia las 10 de la mañana dejamos atrás Sant Mateu y nos dirigimos hacia Barcelona. Tras unas horas entre bosques y campos era necesario cambiar de registro y ampliar largamente el número de especies a través de la visita a un ambiente diferente. La intención era ir al delta del Llobregat, pero nos pareció una buena idea atravesar la ciudad de Barcelona en coche para intentar detectar Corvus monedula, Apus melba, Myiopsitta monachus...

43 - Columba livia
44 - Myiopsitta monachus
45 - Larus michahellis
46 - Bubulcus ibis
47 - Apus melba
48 - Sturnus unicolor

Sin embargo no fue una buena idea. Perdimos demasiado tiempo y no vimos ninguna monedula (y no me refiero a una moneda pequeñita, si no a la grajilla... sí, ya sé que el chiste es patético). Las otras especies que sí aparecieron eran además fácilmente detectables en cualquier otro lugar a lo largo del día. Tomamos nota de este pequeño error de cara a la próxima maratón.

Llegamos finalmente al delta. Por supuesto, en pocos minutos se disparó la lista. Tras el bache de Barcelona conseguíamos recuperar un buen ritmo. Y no sólo eso, si no que además conseguimos una exclusiva: fuimos el único equipo de toda España (esto lo supimos después, claro está) que vio fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus).

Los ánimos volvían a la Ornitosecta. La alegría de cada especie nueva descubierta ("otra pal saco") nos animaba a seguir adelante a pesar del cansancio que lentamente afloraba.

En la próxima maratón propongo llevar termos con café. Al menos para mí.

Creo que voy a dejarlo aquí de momento y continuaré en una nueva entrada. Otro día...

49 - Anas platyrhynchos
50 - Cisticola juncidis
51 - Tachybaptus ruficollis
52 - Fulica atra
53 - Passer montanus
54 - Himantopus himantopus
55 - Aythya ferina
56 - Ardea cinerea
57 - Glareola pratincola
58 - Tadorna tadorna
59 - Tringa glareola
60 - Anas strepera
61 - Chlidonias leucopterus
62 - Circus aeruginosus
63 - Charadrius alexandrinus
64 - Plegadis falcinellus
65 - Philomachus pugnax
66 - Calidris ferruginea
67 - Charadrius dubius
68 - Charadrius hiaticula
69 - Tringa totanus
70 - Tringa nebularia
71 - Larus ridibundus
72 - Chlidonias hybrida
73 - Phasianus colchicus
74 - Recurvirostra avosetta
75 - Egretta garzetta
76 - Netta rufina
77 - Anas querquedula
78 - Phalacrocorax carbo
79 - Tringa ochropus
80 - Phoenicopterus roseus
81 - Vanellus vanellus
82 - Riparia riparia
83 - Gallinula chloropus
84 - Sterna caspia
85 - Anas crecca
86 - Acrocephalus arundinaceus

Hasta aquí las aves aportadas por el delta del Llobregat. Nos vemos en Garraf.

jueves, 26 de marzo de 2009

Presentación

Cristina Prieto. Daniel González. Jordi Sala. Estos son los tres componentes del Ornitosecta Team.

Todo nació de manera bastante espontánea. La Sociedad Española de Ornitología (S.E.O.) organiza cada año la maratón ornitológica. Se participa por equipos de entre tres y cinco personas, y consiste en identificar el máximo número de aves en 24 horas.

Hacía tiempo que queríamos participar y finalmente en el 2008 nos decidimos. Éramos tres amigos ornitólogos y tres eran las personas necesarias para formar un equipo. Pensamos un nombre y nació Ornitosecta Team.

Llegó la maratón, participamos, conseguimos 102 especies con poco desplazamiento y sin agotar las 24 horas, lo cual no estaba mal.

Aquí terminaba momentáneamente la vida del Ornitosecta Team (más bien se aparcaba el equipo hasta la maratón del 2009), pero hace poco tiempo surgió en nuestra mente un pequeño proyecto: crear una web o un blog sobre ornitología, en el cual explicar las vivencias del equipo durante las maratones, pero también más cosas, como viajes, anécdotas, observaciones extraordinarias, etc. Supongo que iremos decidiendo sobre la marcha.

Hay mucho que pulir todavía.