domingo, 30 de marzo de 2014

Maratón SEO 2013

Dentro de poco dará comienzo la maratón ornitológica 2014 de la S.E.O. Es una buena excusa para colgar la crónica de la del año pasado.
Lo cierto es que no pudo comenzar de manera más accidentada. 
El equipo "Ornitosecta" iba a estar formado por cuatro miembros: Daniel González, Jaume Castellà, Quique Carballal y un servidor, Jordi Sala. Íbamos a realizarla el domingo día 5 de mayo, pero pocas horas antes, el sábado por la tarde, Dani me hizo una visita sorpresa a mi casa. Venía acompañado de su bella esposa Marta, de su preciosa hijita Antía y de una conjuntivititis que le había dejado los ojos como dos fresones.

Las dos frutas llorosas me miraban fíjamente mientras una voz lejana retumbaba en mis oídos.

- Tío, mírame, estoy fatal, no puedo participar en la maratón.

Los dos fresones y su familia se marcharon tras un rato de charla. Volví a mis preparativos para la dura jornada que nos esperaba. Quedábamos tres: Quique, Jaume y yo, así que todavía éramos un equipo (las normas de la maratón indican que éste tiene que estar formado por entre tres y cinco personas).

Aquella noche conseguí dormirme más pronto de lo que esperaba, así que pude descansar lo suficiente. A las tres de la madrugada del domingo ya estaba en pie. Comí algo, tomé café, ultimé los detalles pendientes, y leí el WhatsApp que acababa de enviarme Quique y que decía algo así como:

Me encuentro fatal, lo he intentado todo hasta el último momento pero tengo una descomposición de campeonato, ¡seguid sin mí!

Al momento hablé con Jaume. Estaba de acuerdo en continuar (¿quién se volvería a la cama ante la perspectiva de ver más de cien aves en un día? Mucha gente, seguramente). Así que sí, que como somos bichos raros formamos un equipo no oficial de dos personas, sin posibilidad alguna de competir debido al reglamento.

Sin embargo, a pesar de que la maratón no había comenzado nada bien, al final resultó que fue una de las más agradecidas que he tenido.

Partí de Barcelona con mi coche con destino a Mataró. Jeff Hanneman, el guitarrista y fundador de Slayer, había fallecido pocos días antes. Me apetecía escuchar el álbum Reing in Blood mientras recorría la autopista, y lo hice. Es toda una experiencia conducir solo de madrugada y atravesar la noche escuchando Jesus Saves a todo volumen. Se me escapó algún que otro headbanging. Descansa en paz Jeff Hanneman. Junto a Dio y todos los demás.

Ya en Mataró me encontré con Jaume y comenzamos el conteo con la primera especie que apareció: el autillo (Otus scops). Tras este buen arranque dejamos la ciudad para explorar los campos, bosques y canteras cercanas con un balance bastante positivo, a pesar de que nos falló (como cada año) la lechuza común (Tyto alba).

 La deformación profesional es fuerte. Leí "magatzem làrids" (almacén láridos) cuando habla de "àrids" (áridos).



Éstas fueron las primeras aves que nos hicieron disfrutar aquel día:
1 Otus scops
2 Luscinia megarhynchos
3 Cettia cetti
4 Athene noctua
5 Phoenicurus ochuros
6 Strix aluco
7 Caprimulgus europaeus
8 Erithacus rubecula
9 Turdus merula
10 Cyanistes caeruleus
11 Parus major
12 Fringilla coelebs
13 Regulus ignicapillus
14 Certhia brachydactyla
15 Troglodytes troglodytes
16 Carduelis chloris
17 Carduelis carduelis
18 Passer domesticus
19 Motacilla alba
20 Pica pica
21 Carduelis cannabina
22 Picus viridis
23 Serinus serinus
24 Columba palumbus
25 Garrulus glandarius
26 Sturnus vulgaris
27 Streptopelia decaocto
28 Emberiza cirlus
29 Sylvia melanocephala
30 Sylvia atricapilla
31 Dendrocopos major
32 Turdus philomelos
33 Sylvia cantillans
34 Oriolus oriolus
35 Coccothraustes coccothraustes
36 Phylloscopus bonelli
37 Delichon urbicum
38 Columba livia
39 Hirundo rustica
40 Cisticola juncidis
41 Galerida cristata
42 Circus aeruginosus
43 Alectoris rufa
44 Merops apiaster
45 Apus apus
46 Passer montanus
47 Periparus ater
48 Buteo buteo
49 Gallinula chloropus
50 Phylloscopus collybita
51 Turdus visvicorus
52 Egretta garzetta
53 Aegithalos caudatus
54 Nycticorax nycticorax
55 Motacilla cinerea
56 Hirundo daurica

Cincuenta y seis especies en unas primeras horas de observación por Mataró, Dosrius, Argentona, la Roca del Vallés... se trata de un área no muy grande pero que nos aportó una gran variedad.


Macho y hembra de oropéndola (Oriolus oriolus)


Esta despistada oca no sabe que está a punto de morir a manos (plumas) del terrible martinete asesino (Nycticorax nycticorax)


Jaume y yo hemos hablado sobre la maratón meses después de realizarla, y ambos estamos de acuerdo en una cosa: a pesar de que el número final no fue el mejor, fue tal vez una de las más disfrutadas, ya que el goteo de especies fue constante. Allí donde íbamos siempre encontrábamos algo nuevo, desde el inicio de la jornada hasta el momento de darla por finalizada.

Deambulamos un poco más por la comarca del Maresme, pero ya en dirección sur. Una parada en Vilassar de Mar nos proporcionó el avistamiento de cotorras de Kramer. Pero nuestro principal destino geográfico en aquellos momentos era la sierra del Garraf. Atravesamos el Barcelonés y el Baix Llobregat y llegamos a aquel macizo tan seco y tan rico en fauna peculiar.


 Cotorra de Kramer (Psittacula krameri)
57 Psittacula krameri
58 Larus michahellis
59 Myiopsitta monachus
60 Cuculus canorus
61 Sylvia undata
62 Falco tinnunculus
63 Ptyonoprogne rupestris
64 Circaetus gallicus
65 Streptopelia turtur
66 Saxicola torquatus
67 Galerida theklae
68 Motacilla flava
69 Anthus campestris
70 Emberiza calandra
71 Emberiza hortulana
72 Lanius senator
73 Aquila fasciata
74 Monticola solitarius
75 Apus pallidus

Otros años habíamos visitado en primer lugar el Delta del Llobregat y a continuación Garraf... y siempre llegábamos tarde. Poca luz, poco tiempo por delante y el cansancio acumulado nos impedían sacar jugo de este espléndido parque natural. Este año invertimos el orden y los resultados fueron mucho más satisfactorios: por primera vez podíamos incluir en la lista aves tan magníficas como el águila perdicera, el escribano hortelano o el bisbita campestre.

Nos trasladamos al Delta del Llobregat para intentar dar ese cabezazo final a la lista visitando esta zona húmeda, la cual nos aportaría probablemente una cincuentena de especies en poco tiempo.

76 Phoenicopterus roseus
77 Aythya ferina
78 Phasianus colchicus
79 Acrocephalus arundinaceus
80 Acrocephalus scirpaceus
81 Anas strepera
82 Tadorna tadorna
83 Himantopus himantopus
84 Netta rufina
85 Tringa totanus
86 Fulica atra
87 Anas querquedula
88 Tringa glareola
89 Ardeola ralloides
90 Bubulcus ibis
91 Philomachus pugnax
92 Tringa nebularia
93 Ardea purpurea
94 Tachybaptus ruficollis
95 Podiceps cristatus
96 Casmerodius albus
97 Platalea leucorodia
98 Anser anser
99 Phalacrocorax carbo
100 Riparia riparia
101 Estrilda astrild
102 Larus audouinii
103 Larus melanocephalus
104 Larus ridibundus
105 Phoenicurus phoenicurus
106 Pluvialis squatarola
107 Anas platyrhynchos
108 Charadrius hiaticula
109 Limosa lapponica
110 Glareola pratincola
111 Numenius phaeopus
112 Haematopus ostralegus
113 Actitis hypoleucos
114 Plegadis falcinellus
115 Porphyrio porphyrio
116 Phylloscopus sibilatrix
117 Phylloscopus trochilus
118 Ficedula hypoleuca
119 Columba oenas
120 Ixobrychus minutus
121 Ardea cinerea
122 Saxicola rubetra


Focha (Fulica atra) con pollitos



Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)


Faisán común (Phasianus colchicus)



No íbamos desencaminados y llegamos finalmente a las 122 especies. El Delta del Llobregat nos dejó muy buen sabor de boca por las buenas observaciones de avetorillo (Ixobrychus minutus), colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix) y paloma zurita (Columba oenas) entre otras.

Una visita de última hora a la ciudad de Barcelona nos brindó el colofón final con el vencejo real, uno de los relámpagos del cielo, común en todo el territorio pero que no había hecho acto de presencia hasta aquel momento, y que se convirtió en la especie número 123.

123 Apus melba

La maratón también sirvió para proporcionarnos a Jaume y a mí unas cuantas especies más a añadir a la lista del Big Year. Ya hablé en otra entrada del pique amistoso que teníamos Jaume y yo y que se saldó con su victoria por un par de especies. Por cierto, aún le debo la comida.