jueves, 10 de abril de 2014

El Delta del Llobregat: festival flamenco (pero no musical, excepto por el mosquitero)

Situado junto a la gran urbe que es Barcelona, el delta del río Llobregat, mucho más modesto que el famoso, bello y enorme delta de l'Ebre, alberga sin embargo una riqueza faunística sin igual.
Llevo veinticinco años recorriéndolo y nunca deja de sorprenderme.

El pasado 1 de abril pude escaparme un par de horas al mediodía y me acerqué a las maresmes del Remolar-Filipines, uno de los dos ambientes principales que quedan en esta mermadísima zona húmeda, antaño mucho más extensa.

El balance fue bastante impresionante: nada más y nada menos que sesenta especies detectadas, en lo que fue un auténtico estallido migratorio.

Aguja colinegra (Limosa limosa)


Avoceta (Recurvirostra avosetta), el "pajaro con el pico hacia arriba".




No todo eran aves...



Pude observar por primera vez en este año aviones zapadores (Riparia riparia) y aviones comunes (Delichon urbicum), avoceta (Recurvirostra avosetta), canastera (Glareola pratincola), lavandera boyera (Motacilla flava) -incluido un ejemplar de la subespecie flavissima-, una pareja de ánades rábudos (Anas acuta), otra de cerceta carretona (Anas querquedula), los primeros combatientes (Philomachus pugnax), garzas imperiales (Ardea purpurea), mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus), un macho de papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), y así hasta completar un maravilloso listado que muchos tildarían de inesperado por tratarse de un medio tan humanizado y tan cercano a la capital catalana.

Lavandera boyera (Motacilla flava flavissima)





Ánade rabudo (Anas acuta)



Canastera (Glareola pratincola)



Pero el auténtico festival lo dieron los flamencos (Phoenicopterus roseus). Unos treinta ejemplares se pavonearon lárgamente frente a mí durante el tiempo suficiente para conseguir las que tal vez sean las mejores fotos que he conseguido nunca de esta especie tan hermosa.


 



 






 

 
 Ejemplar anillado