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Día perfecto en el Delta de l'Ebre

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Cuando recibí en mi móvil un mensaje de mi amigo Quique Carballal, me quedé bastante sorprendido. Primero porque era pasada la medianoche del sábado 7 al domingo 8 de septiembre. Hace tan solo un par de días por lo tanto. En segundo lugar me sorprendí porque no entendí su pregunta. - ¿Estarás por la tarde, Jordi? No comprendí a qué se refería. ¿Si estaría en mi casa? Suponía que la tarde del domingo estaría en casa, pero no entendía qué tenía eso de interesante, habiendo aves por el mundo. Mi respuesta no fue tampoco la más normal. - Fulva. Cualquiera podría pensar que nos comunicábamos en clave. Pero no era así. Sin embargo jugaremos un poco más a los espías y reproduciremos el diálogo (casi) íntegro, convenientemente traducido del català al español: Q: - ¿Estarás por la tarde, Jordi? J: - Fulva Q: - Síiii J: - ¿Y Tryngites? Q: - ********** J: - ********** Q: - A ver si lo he entendido (después de 1200km conduciendo con un par de Agapornis como acompañantes estoy un poco espeso)...

Viaje al Atlántico: Canarias y Salvajes, parte 6

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La noche fue muy larga. Dani agonizaba en su litera. Yo intenté acostarme. Resistí un rato y finalmente me levanté para vomitar. Decidí pasar de pie en cubierta todo el tiempo que pudiera aguantar. Así que salí a la noche atlántica y gocé de las espectaculares estrellas fugaces, convirtiéndome así en vigía. Tras horas de paseo nocturno vislumbré en la lejanía el faro de Salvajes. Di el aviso a Arturo, el patrón, y éste lo confirmó. Tiempo después, con noche aún cerrada, el barco anclaba en las cercanías de Salvaje Grande y yo me estiraba en mi litera para intentar descansar un rato. Con las máquinas detenidas, la mansedumbre del camarote fue una bendición para mi cuerpo agotado tras días de desgaste. Dani yacía en la litera de arriba. Estaba preocupado por él. No se movía ni producía ningún tipo de ruido. Pensé que no debía alarmarme, pero lo hice... un poco. Hasta que al cabo de un rato le oí gruñir por la nariz. Yo también respiré. Y por supuesto, me dormí. El día amaneció con el p...