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Un pequeño estudio de la migración post-nupcial en la ciudad de Barcelona

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Como se ha visto en entradas anteriores durante septiembre, octubre y noviembre del 2016 dediqué varias jornadas a la observación de las aves que sobrevuelan Barcelona en su viaje hacia el sur durante la migración otoñal, viaje que les ha de llevar hasta zonas más meridionales de la península ibérica y en la mayoría de los casos hasta África. En años anteriores también realicé este seguimiento pero el esfuerzo fue bastante inferior, aunque con resultados interesantes también. Esto es una recopilación de todas esas observaciones, prestando especial atención al pasado año 2016, en el que el esfuerzo fue más serio (no mucho más... pero al menos lo intenté). Dediqué un total de 47,5 horas al conteo de las aves, repartidas de la siguiente manera: Septiembre: 31 horas Octubre: 5 horas Noviembre:  11,5 horas Debido a esta mala distribución del tiempo no se pueden sacar grandes conclusiones sobre la migración de las rapaces en Barcelona. Tampoco ayuda la distinta distribución de ...

Tercera y cuarta jornada de censo de rapaces en migración en Barcelona

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Sigo con el censo de aves en migración hacia el sur desde la azotea de casa. El día 11 de septiembre estuve 3 horas y el día 13 tan solo 2. Vamos con el día 11: estuve desde las 14:25 hasta las 17:25. Es decir, las horas centrales del día, con una temperatura de un millón de grados al sol. A la sombra se estaba bien gracias a la brisa. El número de rapaces en migración fue... cero. Pero así y todo me lo pasé bien gracias al bonito paso de golondrinas comunes: mínimo de 941 ejemplares, todos en dirección SO (media de 313,66 aves por hora). También dos aviones comunes y dos zapadores. Oreneta vulgar - golondrina común -  Hirundo rustica : 941 Oreneta cuablanca - avión común - Delichon urbicum : 2 Oreneta de ribera - avión zapador - Riparia riparia : 2 El puntazo de la jornada llegó cuando un gorrión común me sobrevoló en dirección a otra azotea cercana. Al instante comencé a oír un sonido extraño, una especie de silbido suave, como una corriente de aire que se deslizara a...

Rapaces en Barcelona

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Soy autónomo y tengo una tienda de informática en Barcelona. Y aunque tampoco puedo quejarme mucho, lo cierto es que la situación económica actual no es como para tirar cohetes. Por eso me sentí culpable -al principio-, cuando el 23 de septiembre, hace ahora unas semanas, tomé aquella decisión. A las diez y media de la mañana, puntual, abrí las puertas de mi negocio con la intención de hacer caja y afrontar los gastos que a diario me llueven por todas partes, algunos a traición, directamente por la espalda. Recibí la visita de mi buena amiga Alba, y decidí charlar un rato con ella, pero no en el interior de la tienda, si no en la puerta, al aire libre. Resultó ser una buena decisión, y a menudo pienso qué habría sido de aquella jornada si Alba no me hubiera visitado. Creo que se lo voy a agradecer toda la vida. Mientras hablaba con ella, mecánicamente -como hacemos muchos ornitólogos- alcé la vista al cielo. Y tuve que interrumpir la conversación. A bastante poca altura, un grupo d...

El cielo en llamas

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El 5 de octubre de este año 2013 que empieza a encarrilar su fin, mi buena amiga Alba me arrancó del sopor de la tarde ofreciéndome su compañía para dar un paseo por la cercana sierra de Collserola. Acepté sin dudarlo. Acompañados de Uma, su graciosa perrita teckel, recorrimos los escasos centenares de metros de pista forestal que conducen hasta el Turó de la Magarola, con el canto de los ruiseñores del Japón como único telón de fondo. Coronamos la cima del pequeño monte tras una leve ascensión y lo que allí vimos fue algo inesperado: se había incendiado el cielo. Unos titanes ardían en silencio, y yo me sentí muy pequeño. De entre las llamas aparecieron halcones de Eleonora, como seres fantasmagóricos inmunes al fuego. Yo no sabía como apagar aquel incendio, y tampoco lo deseaba. Pero al cabo de unos minutos el mundo dejo de arder y los titanes quedaron convertidos en cenizas petrificadas. Bajo estos gigantes de piedra la ciudad intentaba pasar desapercibida, quizá sin...