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Finlandia-Noruega 2007 (parte 18): final

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12 de julio del año 2007 de nuestra era. Odín está con nosotros. El alba llegó, y los dioses nos fueron propicios. Largas fueron las carreteras de Finlandia, pero al final de nuestro trayecto pudimos alzar nuestros prismáticos al cielo. Porque a un auténtico ornitosectario no podía esperarle más que ese final. Vencer o morir. El honor por el bimbo conseguido nunca podrá ser mancillado por el error o la tardanza en la identificación. Nos hallábamos los tres frente a nuestra pequeña tienda de campaña, recién levantados, contemplando a un ave que a diferencia de la jornada anterior esta vez sí se dejó fotografiar: el piquituerto lorito ( Loxia pytyopsittacus ). Cuenta la leyenda que tres son las aves de nombre peculiar que los guerreros de los prismáticos deben observar al menos una vez en su vida. Y estas son el piquituero lorito, el camachuelo trompetero y el chorlito carambolo. Largo habrá sido el recorrido para aquel que complete la trilogía graciosa. Y nuestro recorrido en tal haz...

Finlandia-Noruega 2007 (parte 2): de Vantaa a Lahti

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El 3 de julio del 2007 pisamos por primera vez en nuestras vidas las tierras finlandesas. El avión aterrizó en el aeropuerto de Vantaa a las 15.30 horas. Aquí pude comprobar in situ qué es realmente Europa. Todo limpio y reluciente, buenas indicaciones, personal suficiente y en sus puestos... No me recordaba mucho al lugar del cual yo procedía. Un sol espectacular nos dio la bienvenida. Hacía calor y nada hacía pensar que nos encontrábamos unos cuantos miles de kilómetros más próximos al polo norte que apenas unas horas atrás. Nuestro coche de alquiler esperaba. Una bella mujer finlandesa nos dio las llaves de nuestro Renault, una maravilla de máquina que iba a compartir con nosotros algunos miles de kilómetros. No tenía GPS, pero sí radio y CD, para poder escuchar nuestros discos de cantos de aves: quizá fueran necesarios para identificar alguna especie. La radio también fue importante, ya que aunque no entendíamos ni una palabra de finés, ¡sí podíamos escuchar toda el heavy metal ...