lunes, 11 de agosto de 2014

Argot ornitológico y algunos términos interesantes

  • Bimbo: especie que ves por primera vez en tu vida.
  • Bimbar: el acto de ver una especie por primera vez en tu vida
  • Ornitólogo: semidios, ser superior de extraordinarios poderes y siete veces más fuerte que David el Gnomo, y más guapo y más alto. Los que vamos por el campo con prismáticos viendo pájaros por ahí. ¡BIEEEEEEEEEN!
  • Pajareros: los que meten pájaros en jaulas. ¡BUUUHHHHH, MAAAAAAL!
  • No-ornitólogo: seres inferiores al servicio de los semidioses.
  • Telescopio: trasto grande para ver pájaros que están muy lejos. Se necesita trípode para usarlo, aunque a veces puede usarse algún otro apoyo. Al parecer, según muchos curiosos no-ornitólogos (que se te acercan mientras cuentas pardelas o limícolas), tiene además otro uso ("debes hacer unas peaso fotos guapas con eso, eh??"). Este comentario ya se decía antes de que existiera el digiscoping. Sirve también, eso sí, para ver la luna y un poquito los planetas y la galaxia de Andrómeda. Tiene un número considerable de aumentos, aunque invariablemente los mismos curiosos de antes pregunten hasta dónde se puede ver con eso ("¿y se puede ver el horóscopo?")
  • Cata: abreviatura de telescopio. Telescopio = catalejo = cata. Sí, somos raros.
  • Digiscoping: hacer fotos con una cámara digital acoplada al telescopio.
  • Cutredigiscoping: lo mismo pero con un móvil en lugar de la cámara.
  • Prismatocoping: intentar conseguir un desastre de fotografía acoplando una cámara digital a unos prismáticos, normalmente a pulso y sin apoyo.
  • Prismatocoping horribilis: lo mismo pero usando un móvil en lugar de una cámara.
  • Prismáticos: arma arrojadiza muy efectiva, pero no le damos ese uso porque son caros.
  • Foto de ave: la prueba de que no mentimos cuando vemos algo.
  • Observación de ave sin foto: la prueba de que los ornitólogos no necesitamos fotos para demostrar nada porque somos muy buena gente y no mentimos.
  • Cita: cuando quedas con alguien del sexo opuesto para tomar una copa. También cuando apuntas una observación de un ave.
  • Naturalista: los que van con prismáticos estudiando cualquier animal, no solo aves.
  • Naturista: los que van desnudos por la playa.
  • Naturista naturalista: los que van desnudos por la playa con prismáticos al cuello para contar correlimos. No llevan libreta ni lápiz porque no tienen donde guardarlos.
  • Orgasmo ornitólogico: éxtasis supremo en el que el corazón y los pulmones estallan, tocas la gloria eterna con la punta de tus dedos, y mueres de la manera más dulce imaginable tras ver de manera inmejorable (y con foto) aquel pájaro dificilísimo bailando la conga a tres metros de ti. Siendo menos épico, cuando consigues una observación tan maravillosa que el babeo se mantiene incluso días después.

EJEMPLO:

En el año 1990 mi amigo Dani y yo nos cruzamos con un joven ornitólogo
en el delta del Llobregat que nos contó con entusiasmo como el
día anterior había visto un pelícano en aquel mismo lugar. Según él
el ave voló hacia el mar, se fue y ya no volvió, oh, qué pena.
Nos despedimos y Dani y yo seguimos nuestro camino.
Al poco me preguntó si me había creído la historia de
aquel muchacho  y le dije que no, ja-ja, menudo fantasma.
Poco después miramos hacia el cielo. Un enorme
pelícano volaba en círculos muy cerca de nosotros. Al poco
decidió descender y regalarnos un amerizaje espectacular
en la pequeña laguna de la Magarola. Nadó frente a nosotros hasta
que nos hartamos.
  • Gatillazo ornitológico: cuando una buena observación (a veces un posible orgasmo ornitológico) se convierte de repente en una farsa y te quedas con cara de tonto. 

EJEMPLO:
¡Dos carracas, Coracias garrulus!

 


Eh... Uh... Pues no, era un simple Gatillazus serius.
Dos postes. Error. Decepción. y vergüenza por
cagarla ante todo el personal presente.


  • Guía de aves: como las revistas del corazón, pero salen aves en lugar de modelos, toreros y folclóricas. Son más gordas. Las guías.
  • Taxonomía: ciencia maligna que cambia, crea y destruye especies para obligarnos a comprar más guías de aves.
  • Ave: animal con plumas.
  • Pájaro: animal con plumas. Aves pequeñas y córvidos. Persona avispada. Pillo, astuto.
  • Ver pájaros: cosa que hace llorar a los ornitologos que llevan décadas estudiando limícolas, estrigiformes, láridos, gallináceas, sílvidos, petreles, accipítridos, etc., cuando un no-ornitólogo le dice "Qué, ¿te vas a ver pájaros?"

sábado, 2 de agosto de 2014

Grizzly Man. Un pequeño escrito sobre el miedo y el sentido de la vida.

Hace poco vi Grizzly Man, un documental del año 2005.

Dirigido por Werner Herzog, narra la historia de Timothy Treadwell, un estadounidense que durante más de una década convivió con osos grizzly en Alaska, hasta que en el año 2003 fue atacado junto a una novia que tenía por entonces. Ambos murieron y fueron devorados.

Treadwell se filmaba a sí mismo, y estas grabaciones fueron usadas por Herzog para construir parte de su documental. En el momento de la muerte la cámara estaba en marcha, pero con la tapa puesta. Se grabó el audio pero no imágenes. Este audio no se escucha (con buen criterio a mi entender) en ningún momento en el documental.





Dejaré a un lado la crítica cinematográfica. Baste con decir que me gustó y que me despertó emociones. Y en parte quiero escribir sobre esas emociones, pero también sobre lo que considero que va a ser algo cercano a la filosofía.

Porque, si bien sentí tristeza, temor, incluso emoción, como naturalista no pude tampoco dejar de amasar ideas en mi cabeza sobre la conveniencia o no de acercarse a los osos, ni dejé de observar su comportamiento fascinante durante un solo segundo.

Si hablo sobre las emociones que sentí, debo remitirme en primer lugar a las palabras que dijo el piloto del hidroavión que halló el campamento con los cadáveres:

- Algo no iba bien en el campamento, había silencio. Corrí de vuelta al hidroavión, y vi entonces al oso que me miraba. Ya volando comprendí que había estado a punto de correr la misma suerte. Había estado a punto de morir, y sentí una adrenalina como nunca la había sentido antes. Me mareé y mis miembros se adormecieron.

Eso me llevó a reflexionar. Muchas veces he ido al campo en situaciones de riesgo, ya fuera porque iba solo o porque visitaba regiones de cierto peligro. De hecho a menudo se dieron ambas circunstancias. Montañas altas y medianas, parajes despoblados, acantilados, gargantas, ríos, la tundra ártica, islas, cuevas... Como naturalista te marcas más o menos un itinerario en un mapa, pero invariablemente tu mente inquieta te empuja a explorar nuevos caminos, nuevas laderas, nuevos bosques, y siempre terminas caminando unos metros más, unos metros más...

En alguna de esas ocasiones pude haberme fracturado una pierna (o haberme golpeado la cabeza) tras un resbalón inoportuno. Una vez estuve a punto de pisar una víbora aspid, a muchos kilómetros del pueblo más cercano y en una zona de muy difícil acceso. En otra ocasión estando solo a 2500 metros de altitud sufrí una fuerte insolación acompañada de un principio de congelamiento de los pies. Atravesar laderas pedregosas, trepar árboles, hundirse en aguas desconocidas, sufrir picaduras y mordeduras... Nunca ha pasado nada grave, pero el documental me hizo recordar que debemos ser cautos, como tristemente nos recuerdan de vez en cuando las crónicas de sucesos.

Sé que siempre hay más posibilidades de morir en la ciudad atropellado o en un accidente de tráfico que en la alta montaña si se toman un mínimo de precauciones. Sin embargo, tras ver la película sentí cierto temor por todas aquellas veces en las que me confié y olvidé que la naturaleza también puede dañarte.

Los osos que tenemos aquí no se pueden comparar con un grizzly. Los nuestros son más pequeños y temen al hombre. Supongo que decir que nos tienen pánico debe ser aún más adecuado. Sin embargo una de las veces que sentí algo que pueda definir como lo más cercano al terror auténtico y a la desesperación (tal vez una especie de ataque de ansiedad) fue atravesando a pie un territorio osero de noche en la Vall d'Aran. No temía que un oso buscara presas entre los hombres, cosa que descartaba, si no más bien que pudiera sorprender sin pretenderlo a uno de ellos, y que el espanto le llevara a atacar, o que simplemente en su huida decidiera pasar justo por donde yo me encontraba.

¿Qué era ese miedo terrible, que el piloto del hidroavión me hizo recordar? Seguramente algo ancestral, por supuesto, perteneciente a la época en que el hombre vivía realmente entre los osos y otros depredadores y podía ser devorado, algo arraigado en nuestros genes y que quizá se active de manera muy esporádica porque ya es muy difícil hoy en día encontrarse en esa situación.

Me sorprendió asustarme tanto. Yo, que llevaba toda una vida caminando por bosques, ¿me asustaba de un simple paseo nocturno? ¿Me preocupaba morir bajo las garras y los dientes de un oso? Mi yo racional no habría tenido miedo, pero se tomó unas horas de vacaciones. Recuerdo unos escritos del doctor Félix Rodríguez de la Fuente: se hallaba en la sabana africana, rodeado de vegetación de media altura. Estando de pie su mirada llegaba hasta muy lejos, y posiblemente vería a cualquier depredador que se aproximara. Decidió hacer un pequeño experimento. Se sentó en el suelo para que sus ojos quedaran a la altura de los pequeños ungulados, como las gacelas. Desde aquella posición no podía ver nada, y un león podría haberse aproximado hasta muy corta distancia sin poder ser detectado. Félix no aguantó así más que unos segundos. Su imaginación echó a rodar, como le ocurrió a la mía, y no pudo soportar el quedarse sentado pensando en la posible proximidad de un león. Su cuerpo reaccionó ante el pavor y se irguió.

Me pasaron muchas cosas más por la cabeza tras ver el documental. Vivimos, morimos... puedo matar un mosquito con mis propias manos y no lo lamento. Mueren dos personas a las que ni siquiera conocí y me siento triste. Triste, por supuesto, por la manera en que se produjo. No diré que Treadwell se sintiera traicionado por los osos. Yo no lo veo así. Los naturalistas sabemos que la naturaleza es muy cruel, muchísimo. La amamos y la defendemos. Que ella nos abofetee en la cara de esa manera es doloroso, pero no podemos decir que nos haya traicionado. Sabemos lo que hay, y a pesar de eso, y a veces justo por eso, la amamos más todavía.

Sin embargo, los mosquitos que maté con mis manos estaban vivos. Había vida en ellos, y ahora no la hay. Yo soy incapaz de devolvérsela. ¿Es realmente tan valiosa la vida? Ayer hablaba con una amiga. Me comentaba que mientras los osos son felices comiendo, durmiendo, y preocupándose de poco más (de nosotros básicamente), los humanos tenemos la maldición o bendición, según se mire, del raciocinio, de la conciencia y de la inteligencia. ¿Qué más da todo, si llegará un día en el que tampoco existiremos? ¿No seríamos más felices si fuéramos ignorantes y nos limitáramos a disfrutar (o sufrir) las tareas más básicas? Tal vez no, tal vez sí. Pero en cualquier caso no importa, porque al fin y al cabo lo que importa es la realidad, y somos lo que somos, seres inteligentes con inquietudes y curiosidad. Nos hacemos preguntas y nos gusta encontrar las respuestas. Esta misma entrada del blog obedece a ello.

Timothy Treadwell murió renegando de la humanidad, pero su desaparición nos ha servido de recordatorio: la naturaleza es hostil. Lo es inevitablemte, porque la permanencia en el mundo se basa en la supervivencia, en la perpetuación del fuerte y la desaparición de los menos adaptados.

Las últimas palabras del documental son bastante acertadas. Werner Herzog no veía en la mirada de los osos grizzly ni un pequeño atisbo de humanidad. Tan solo veía ojos buscando alimento o valorando amenazas. Así que para resumir podría terminar diciendo que la naturaleza merece siempre nuestro máximo respeto. No es divertida, como puede entender un humano la diversión, pero es lo más hermoso, sorprendente e interesante que puede ofrecernos nuestro querido planeta.

domingo, 6 de julio de 2014

Un par de consejos para ayudar a animales

1. Los aros de plástico que sirven para transportar las latas de refresco son una de las lacras de la naturaleza. Un animal atrapado en ellos puede sufrir una muerte lenta y agonizante. Ahorcamientos, imposibilidad de tragar comida por un cuello apretado, quedarse atrapado en ramas sin poder moverse, deformación del crecimiento del cuerpo bajo la presión del plástico... Son muchas las temibles consecuencias que puede acarrear el encuentro entre un animal (sea ave, mamífero, reptil...) y este componente habitual de nuestras basuras.

En el siguiente enlace hay más información y varias fotografías de animales atrapados:

http://www.ecconex.com/revista/06-2012/contaminacion.html

Existe una solución muy sencilla para evitar esto. Se trata de dar unos cortes con unas tijeras de manera que no quede ni un solo círculo cerrado antes de tirar los aros. Acabe o no acabe reciclado nuestro plástico, nos aseguraremos así al menos de que ninguna cigüeña pueda meter la cabeza por donde no debe.









2. Lo siguiente más que un consejo es un aporte informativo y una petición: los huevos de gallina llevan impreso un código númerico que puede empezar por 0, 1, 2 o 3. Los que tienen el código 0 o 1 pertenecen a gallinas que fueron criadas en el suelo, en unas condiciones más o menos aceptables. Los códigos 2 o 3 pertenecen a gallinas que vivieron en una situación infernal de tortura absoluta: convertidas en máquinas ponedoras de huevos hasta el día de su muerte, viven inmovilizadas en condiciones terribles, enjauladas sin posibilidad alguna de ni siquiera caminar.

Comprad huevos con código 0 y 1. Son solo unos céntimos más caros, y aunque es cierto que hay que vigilar lo que cuesta la cesta de la compra, normalmente no ponemos ningún pero cuando compramos refrescos, cervezas, aperitivos o dulces, o cuando quedamos con amigos y tomamos unas cañas que no van a costar muchísimo más que esa diferencia.

Estos huevos acostumbran a venir en hueveras de color verde, pero no debemos fiarnos de esto. Yo he visto hueveras verdes que no llevaban códigos 0 o 1. Mejor comprobarlo siempre.



El primer número arriba a la izquierda deber ser un 0 o un 1. En este caso es un 1.

jueves, 10 de abril de 2014

El Delta del Llobregat: festival flamenco (pero no musical, excepto por el mosquitero)

Situado junto a la gran urbe que es Barcelona, el delta del río Llobregat, mucho más modesto que el famoso, bello y enorme delta de l'Ebre, alberga sin embargo una riqueza faunística sin igual.
Llevo veinticinco años recorriéndolo y nunca deja de sorprenderme.

El pasado 1 de abril pude escaparme un par de horas al mediodía y me acerqué a las maresmes del Remolar-Filipines, uno de los dos ambientes principales que quedan en esta mermadísima zona húmeda, antaño mucho más extensa.

El balance fue bastante impresionante: nada más y nada menos que sesenta especies detectadas, en lo que fue un auténtico estallido migratorio.

Aguja colinegra (Limosa limosa)


Avoceta (Recurvirostra avosetta), el "pajaro con el pico hacia arriba".




No todo eran aves...



Pude observar por primera vez en este año aviones zapadores (Riparia riparia) y aviones comunes (Delichon urbicum), avoceta (Recurvirostra avosetta), canastera (Glareola pratincola), lavandera boyera (Motacilla flava) -incluido un ejemplar de la subespecie flavissima-, una pareja de ánades rábudos (Anas acuta), otra de cerceta carretona (Anas querquedula), los primeros combatientes (Philomachus pugnax), garzas imperiales (Ardea purpurea), mosquiteros musicales (Phylloscopus trochilus), un macho de papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca), y así hasta completar un maravilloso listado que muchos tildarían de inesperado por tratarse de un medio tan humanizado y tan cercano a la capital catalana.

Lavandera boyera (Motacilla flava flavissima)





Ánade rabudo (Anas acuta)



Canastera (Glareola pratincola)



Pero el auténtico festival lo dieron los flamencos (Phoenicopterus roseus). Unos treinta ejemplares se pavonearon lárgamente frente a mí durante el tiempo suficiente para conseguir las que tal vez sean las mejores fotos que he conseguido nunca de esta especie tan hermosa.


 



 






  

 
 Ejemplar anillado


 

domingo, 30 de marzo de 2014

Maratón SEO 2013

Dentro de poco dará comienzo la maratón ornitológica 2014 de la S.E.O. Es una buena excusa para colgar la crónica de la del año pasado.
Lo cierto es que no pudo comenzar de manera más accidentada. 
El equipo "Ornitosecta" iba a estar formado por cuatro miembros: Daniel González, Jaume Castellà, Quique Carballal y un servidor, Jordi Sala. Íbamos a realizarla el domingo día 5 de mayo, pero pocas horas antes, el sábado por la tarde, Dani me hizo una visita sorpresa a mi casa. Venía acompañado de su bella esposa Marta, de su preciosa hijita Antía y de una conjuntivititis que le había dejado los ojos como dos fresones.

Las dos frutas llorosas me miraban fíjamente mientras una voz lejana retumbaba en mis oídos.

- Tío, mírame, estoy fatal, no puedo participar en la maratón.

Los dos fresones y su familia se marcharon tras un rato de charla. Volví a mis preparativos para la dura jornada que nos esperaba. Quedábamos tres: Quique, Jaume y yo, así que todavía éramos un equipo (las normas de la maratón indican que éste tiene que estar formado por entre tres y cinco personas).

Aquella noche conseguí dormirme más pronto de lo que esperaba, así que pude descansar lo suficiente. A las tres de la madrugada del domingo ya estaba en pie. Comí algo, tomé café, ultimé los detalles pendientes, y leí el WhatsApp que acababa de enviarme Quique y que decía algo así como:

Me encuentro fatal, lo he intentado todo hasta el último momento pero tengo una descomposición de campeonato, ¡seguid sin mí!

Al momento hablé con Jaume. Estaba de acuerdo en continuar (¿quién se volvería a la cama ante la perspectiva de ver más de cien aves en un día? Mucha gente, seguramente). Así que sí, que como somos bichos raros formamos un equipo no oficial de dos personas, sin posibilidad alguna de competir debido al reglamento.

Sin embargo, a pesar de que la maratón no había comenzado nada bien, al final resultó que fue una de las más agradecidas que he tenido.

Partí de Barcelona con mi coche con destino a Mataró. Jeff Hanneman, el guitarrista y fundador de Slayer, había fallecido pocos días antes. Me apetecía escuchar el álbum Reing in Blood mientras recorría la autopista, y lo hice. Es toda una experiencia conducir solo de madrugada y atravesar la noche escuchando Jesus Saves a todo volumen. Se me escapó algún que otro headbanging. Descansa en paz Jeff Hanneman. Junto a Dio y todos los demás.

Ya en Mataró me encontré con Jaume y comenzamos el conteo con la primera especie que apareció: el autillo (Otus scops). Tras este buen arranque dejamos la ciudad para explorar los campos, bosques y canteras cercanas con un balance bastante positivo, a pesar de que nos falló (como cada año) la lechuza común (Tyto alba).

 La deformación profesional es fuerte. Leí "magatzem làrids" (almacén láridos) cuando habla de "àrids" (áridos).



Éstas fueron las primeras aves que nos hicieron disfrutar aquel día:
1 Otus scops
2 Luscinia megarhynchos
3 Cettia cetti
4 Athene noctua
5 Phoenicurus ochuros
6 Strix aluco
7 Caprimulgus europaeus
8 Erithacus rubecula
9 Turdus merula
10 Cyanistes caeruleus
11 Parus major
12 Fringilla coelebs
13 Regulus ignicapillus
14 Certhia brachydactyla
15 Troglodytes troglodytes
16 Carduelis chloris
17 Carduelis carduelis
18 Passer domesticus
19 Motacilla alba
20 Pica pica
21 Carduelis cannabina
22 Picus viridis
23 Serinus serinus
24 Columba palumbus
25 Garrulus glandarius
26 Sturnus vulgaris
27 Streptopelia decaocto
28 Emberiza cirlus
29 Sylvia melanocephala
30 Sylvia atricapilla
31 Dendrocopos major
32 Turdus philomelos
33 Sylvia cantillans
34 Oriolus oriolus
35 Coccothraustes coccothraustes
36 Phylloscopus bonelli
37 Delichon urbicum
38 Columba livia
39 Hirundo rustica
40 Cisticola juncidis
41 Galerida cristata
42 Circus aeruginosus
43 Alectoris rufa
44 Merops apiaster
45 Apus apus
46 Passer montanus
47 Periparus ater
48 Buteo buteo
49 Gallinula chloropus
50 Phylloscopus collybita
51 Turdus visvicorus
52 Egretta garzetta
53 Aegithalos caudatus
54 Nycticorax nycticorax
55 Motacilla cinerea
56 Hirundo daurica

Cincuenta y seis especies en unas primeras horas de observación por Mataró, Dosrius, Argentona, la Roca del Vallés... se trata de un área no muy grande pero que nos aportó una gran variedad.


Macho y hembra de oropéndola (Oriolus oriolus)


Esta despistada oca no sabe que está a punto de morir a manos (plumas) del terrible martinete asesino (Nycticorax nycticorax)


Jaume y yo hemos hablado sobre la maratón meses después de realizarla, y ambos estamos de acuerdo en una cosa: a pesar de que el número final no fue el mejor, fue tal vez una de las más disfrutadas, ya que el goteo de especies fue constante. Allí donde íbamos siempre encontrábamos algo nuevo, desde el inicio de la jornada hasta el momento de darla por finalizada.

Deambulamos un poco más por la comarca del Maresme, pero ya en dirección sur. Una parada en Vilassar de Mar nos proporcionó el avistamiento de cotorras de Kramer. Pero nuestro principal destino geográfico en aquellos momentos era la sierra del Garraf. Atravesamos el Barcelonés y el Baix Llobregat y llegamos a aquel macizo tan seco y tan rico en fauna peculiar.


 Cotorra de Kramer (Psittacula krameri)
57 Psittacula krameri
58 Larus michahellis
59 Myiopsitta monachus
60 Cuculus canorus
61 Sylvia undata
62 Falco tinnunculus
63 Ptyonoprogne rupestris
64 Circaetus gallicus
65 Streptopelia turtur
66 Saxicola torquatus
67 Galerida theklae
68 Motacilla flava
69 Anthus campestris
70 Emberiza calandra
71 Emberiza hortulana
72 Lanius senator
73 Aquila fasciata
74 Monticola solitarius
75 Apus pallidus

Otros años habíamos visitado en primer lugar el Delta del Llobregat y a continuación Garraf... y siempre llegábamos tarde. Poca luz, poco tiempo por delante y el cansancio acumulado nos impedían sacar jugo de este espléndido parque natural. Este año invertimos el orden y los resultados fueron mucho más satisfactorios: por primera vez podíamos incluir en la lista aves tan magníficas como el águila perdicera, el escribano hortelano o el bisbita campestre.

Nos trasladamos al Delta del Llobregat para intentar dar ese cabezazo final a la lista visitando esta zona húmeda, la cual nos aportaría probablemente una cincuentena de especies en poco tiempo.

76 Phoenicopterus roseus
77 Aythya ferina
78 Phasianus colchicus
79 Acrocephalus arundinaceus
80 Acrocephalus scirpaceus
81 Anas strepera
82 Tadorna tadorna
83 Himantopus himantopus
84 Netta rufina
85 Tringa totanus
86 Fulica atra
87 Anas querquedula
88 Tringa glareola
89 Ardeola ralloides
90 Bubulcus ibis
91 Philomachus pugnax
92 Tringa nebularia
93 Ardea purpurea
94 Tachybaptus ruficollis
95 Podiceps cristatus
96 Casmerodius albus
97 Platalea leucorodia
98 Anser anser
99 Phalacrocorax carbo
100 Riparia riparia
101 Estrilda astrild
102 Larus audouinii
103 Larus melanocephalus
104 Larus ridibundus
105 Phoenicurus phoenicurus
106 Pluvialis squatarola
107 Anas platyrhynchos
108 Charadrius hiaticula
109 Limosa lapponica
110 Glareola pratincola
111 Numenius phaeopus
112 Haematopus ostralegus
113 Actitis hypoleucos
114 Plegadis falcinellus
115 Porphyrio porphyrio
116 Phylloscopus sibilatrix
117 Phylloscopus trochilus
118 Ficedula hypoleuca
119 Columba oenas
120 Ixobrychus minutus
121 Ardea cinerea
122 Saxicola rubetra


Focha (Fulica atra) con pollitos



Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)


Faisán común (Phasianus colchicus)



No íbamos desencaminados y llegamos finalmente a las 122 especies. El Delta del Llobregat nos dejó muy bien sabor de boca por las buenas observaciones de avetorillo (Ixobrychus minutus), colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), mosquitero silbado (Phylloscopus sibilatrix) y paloma zurita (Columba oenas) entre otras.

Una visita de última hora a la ciudad de Barcelona nos brindó el colofón final con el vencejo real, uno de los relámpagos del cielo, común en todo el territorio pero que no había hecho acto de presencia hasta aquel momento, y que se convirtió en la especie número 123.

123 Apus melba

La maratón también sirvió para proporcionarnos a Jaume y a mí unas cuantas especies más a añadir a la lista del Big Year. Ya hablé en otra entrada del pique amistoso que teníamos Jaume y yo y que se saldó con su victoria por un par de especies. Por cierto, aún le debo la comida.


miércoles, 29 de enero de 2014

Big Year 2013: resumen y recuento final

Llegó a su fin el año 2013. Y con él terminó la competición. Lo cierto es que tiré la toalla a primeros de diciembre por motivos varios (obligaciones por un lado, pero cansancio también por otro), dejando la lista total en 269 especies (273 si contamos las no válidas). Mi amigo Jaume, superándome, consiguió 272, lo que le deja como ganador de la apuesta particular que teníamos él y yo, y a mí con la agradable obligación de invitarle a comer.

Aún no se han publicado los resultados oficiales del Big Year, pero parece ser que dos personas han pasado de 400 especies. ¡Mi enhorabuena para ellos! Aunque creo que merece una mención especial la hazaña conseguida por Ponç Feliu, quien participó en la modalidad ecológica (sin vehículos motorizados). Con su bicicleta recorrió 10.004 kilómetros hasta conseguir alcanzar las 304 especies.


Por mi parte la experiencia ha sido grata, pero debo reconocer que ha sido un año raro. Los resultados colman mis espectativas sobradamente, pero el esfuerzo requerido ha sido desproporcionado. Mientras que otros años salía a ver aves y estas aparecían un poco como por arte de magia frente a mí, tal como si tuviera en mis prismáticos un extraño imán "atrae plumas", durante estos doce meses las citas han llegado de manera algo distinta: los pájaros han ido saliendo uno tras otro pero en muchos casos tras horas y horas de búsqueda, con fracasos repetidos hasta llegar al éxito. Esto ha provocado también que se disparara el gasto de gasolina al tener que repetir algunos viajes. Por poner un ejemplo, el pito negro no apareció hasta noviembre, tras haber visitado repetidas veces en los meses anteriores lugares en los que nidifica como por ejemplo la Vall d'Aran, el Cadí, etc. En años anteriores no había tenido dificultades para detectarlo a las primeras de cambio.


En cualquier caso, como decía, estoy muy satisfecho con el resultado final. Para poder conseguir un número de especies decente he tenido que visitar multitud de ambientes: zonas húmedas, estepas, acantilados marinos, alta montaña, bosques caducifolios y perennes, ríos, etc., a menudo en grata compañía, y cuando la economía lo permitía, disfrutando de la gastronomía propia del lugar. En fin, que nos lo hemos pasado genial.





Podemos resumir mi "Gran Año" de la siguiente manera:

  • De las 269 especies, 263 las detecté en Catalunya y 6 en Aragón (Candasnos, Bujaraloz y la Salada de la Playa, el día 3 de marzo).
  • Sigo teniendo algunas especies malditas que no he sido capaz de ver jamás en mi vida, de las cuales las más ilustres son el urogallo y la lechuza de Tengmalm.
  • Éstas no son malditas, pero sí han fallado incomprensiblemente: roquero rojo, torcecuello, fumarel común, págalos parásito y pomarino, agateador norteño, cigüeña negra...
  • Las especies más destacadas han sido probablemente el colirrojo diademado, el chorlito dorado siberiano, el correlimos canelo y el águila moteada.
  • Las observaciones más gratas tal vez fueron: lavandera cetrina, correlimos canelo, perdiz pardilla, gorrión alpino (¡un bando de como mínimo 268 ejemplares!), búho real (con gran suspense incluido en un anochecer que sin duda mi buen amigo Dani no olvidará jamás), picogordo, lechuza campestre, curruca mirlona, búho chico, fumarel aliblanco (¡14 ejemplares juntos!) y algunas otras más.
  • Los bimbos han sido ocho, más una subespecie: gorrión alpino, colirrojo diademado, mosquitero ibérico, mosquitero común siberiano (tristis), papamoscas collarino, curruca mirlona, correlimos canelo, chorlito dorado siberiano y pico mediano.
  • Por grupos, han aparecido 23 aves rapaces distintas, 10 gaviotas, 16 anátidas, 33 limícolas, 7 rapaces nocturnas, 5 picos, y el resto se lo reparten paseriformes, ardeidas, palomas, etc.
  • Fueron avistadas pero quedaron fuera de la lista: dos híbridos (Branta x, Aythya x), ya que los híbridos no cuentan, y el pavo real (Pavus cristatus) y la aratinga mitrada (Aratinga mitrata), especies ambas no válidas para la competición.

Mi lista final (incluyo algunas fotos) es la siguiente:

  1. Cisne vulgar (Cygnus olor)
  2. Ánsar careto (Anser albifrons)                            
  3. Ánsar común (Anser anser)
  4. Tarro blanco (Tadorna tadorna)
  5. Ánade silbón (Anas penelope)
  6. Ánade friso (Anas strepera)
  7. Cerceta común (Anas crecca)                                      
  8. Ánade real (Anas platyrhynchos)                        
  9. Ánade rabudo (Anas acuta)
  10. Cerceta carretona (Anas querquedula)
  11. Cuchara común (Anas clypeata)                           
  12. Pato colorado (Netta rufina)                                    
  13. Porrón común (Aythya ferina)
  14. Porrón pardo (Aythya nyroca)
  15. Porrón moñudo (Aythya fuligula)
  16. Negrón común (Melanitta nigra)
  17. Serreta mediana (Mergus serrator)
  18. Perdiz roja (Alectoris rufa)
  19. Perdiz pardilla (Perdix perdix)                          
  20. Codorniz (Coturnix coturnix)
  21. Faisán vulgar (Phasianus colchicus)
  22. Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)
  23. Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)
  24. Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)
  25. Pardela cenicienta (Calonectris diomedea)
  26. Pardela mediterránea (Puffinus yelkouan)
  27. Pardela balear (Puffinus mauretanicus)                      
  28. Paíño europeao (Hydrobates pelagicus)
  29. Alcatraz atlántico (Morus bassanus)                         
  30. Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)
  31. Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis)
  32. Avetoro común (Botaurus stellaris)
  33. Avetorillo común (Ixobrychus minutus)
  34. Martinete (Nycticorax nycticorax)
  35. Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)
  36. Garcilla bueyerea (Bubulcus ibis)
  37. Garceta común (Egretta garzetta)
  38. Garceta grande (Casmerodius albus)
  39. Garza real (Ardea cinerea)
  40. Garza imperial (Ardea purpurea )        
  41. Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)       
  42. Morito (Plegadis falcinellus)
  43. Espátula común (Platalea leucorodia)
  44. Flamenco común (Phoenicopterus roseus)
  45. Abejero europeo (Pernis apivorus)
  46. Milano negro (Milvus migrans)
  47. Milano real (Milvus milvus)
  48. Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)
  49. Alimoche (Neophron percnopterus)
  50. Buitre leonado (Gyps fulvus)
  51. Culebrera europea (Circaetus gallicus)
  52. Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)
  53. Aguilucho pálido (Circus cyaneus)
  54. Aguilucho cenizo (Circus pygargus)
  55. Azor (Accipiter gentilis)
  56. Gavilán (Accipiter nisus)
  57. Ratonero común (Buteo buteo)
  58. Águila moteada (Aquila clanga)
  59. Águila real (Aquila chrysaetos)      
  60. Águila calzada (Aquila pennata)
  61. Águila perdicera (Aquila fasciata)
  62. Águila pescadora (Pandion haliaetus)
  63. Cernícalo primilla (Falco naumanni)
  64. Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
  65. Alcotán (Falco subbuteo)                                   
  66. Halcón de Eleonora (Falco eleonarae)
  67. Halcón peregrino (Falco peregrinus)
  68. Rascón (Rallus aquaticus )
  69. Polla de agua (Gallinula chloropus )
  70. Calamón común (Porphyrio porphyrio)
  71. Focha común (Fulica atra)
  72. Grulla común (Grus grus)
  73. Sisón (Tetrax tetrax)
  74. Avutarda (Otis tarda)
  75. Ostrero (Haematopus ostralegus)
  76. Cigüeñuela (Himantopus himantopus)
  77. Avoceta (Recurvirostra avosetta)
  78. Alcaraván (Burhinus oedicnemus)
  79. Canastera (Glareola pratincola)
  80. Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
  81. Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)
  82. Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus)
  83. Chorlito carambolo (Charadrius morinellus)
  84. Chorlito dorado siberiano (Pluvialis fulva)
  85. Chorlito dorado europeo (Pluvialis apricaria)
  86. Chorlito gris (Pluvialis squatarola)
  87. Avefría (Vanellus vanellus)                    
  88. Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
  89. Correlimos menudo (Calidris minuta)
  90. Correlimos de Temminck (Calidris temminckii)
  91. Correlimos pectoral (Calidris melanotos)
  92. Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea)
  93. Correlimos común (Calidris alpina)
  94. Correlimos canelo (Tryngites subruficollis)
  95. Combatiente (Philomachus pugnax)
  96. Agachadiza común (Gallinago gallinago)
  97. Aguja colinegra (Limosa limosa)
  98. Aguja colipinta (Limosa lapponica)
  99. Zarapito trinador (Numenius phaeopus)
  100. Zarapito real (Numenius arquata)
  101. Andarríos chico (Actitis hypoleucos)
  102. Andarríos grande (Tringa ochropus)
  103. Archibebe oscuro (Tringa erythropus)
  104. Archibebe claro (Tringa nebularia)
  105. Andarríos bastardo (Tringa glareola)
  106. Archibebe común (Tringa totanus)
  107. Vuelvepiedras (Arenaria interpres)
  108. Págalo grande (Stercorarius skua)
  109. Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  110. Gaviota picofina (Chroicocephalus genei)
  111. Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)
  112. Gaviota de Audouin (Larus audouinii)
  113. Gaviota cana (Larus canus)
  114. Gaviota sombría (Larus fuscus)                        
  115. Gaviota argéntea (Larus argentatus)
  116. Gaviota del Caspio (Larus cachinnans)
  117. Gaviota patiamarilla (Larus michahellis)
  118. Gaviota enana (Hydrocoloeus minutus)
  119. Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica)
  120. Pagaza piquirroja (Hydroprogne caspia)
  121. Charrán patinegro (Sterna sandvicensis)
  122. Charrán común (Sterna hirundo)
  123. Charrancito (Sternula albifrons)
  124. Fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)
  125. Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus)
  126. Alca común (Alca torda)
  127. Ortega (Pterocles orientalis)
  128. Ganga común (Pterocles alchata)
  129. Paloma bravía (Columba livia)
  130. Paloma zurita (Columba oenas)
  131. Paloma torcaz (Columba palumbus)
  132. Tórtola turca (Streptopelia decaocto)
  133. Tórtola común (Streptopelia turtur)
  134. Cotorra de Kramer (Psittacula krameri)
  135. Cotorra gris argentina (Myiopsitta monachus)
  136. Críalo (Clamator glandarius)
  137. Cuco (Cuculus canorus)
  138. Lechuza común (Tyto alba)
  139. Autillo (Otus scops)
  140. Búho real (Bubo bubo)                           
  141. Mochuelo común (Athene noctua)                         
  142. Cárabo común (Strix aluco)
  143. Búho chico (Asio otus)                      
  144. Lechuza campestre (Asio flammeus)
  145. Chotacabras gris (Caprimulgus europaeus)
  146. Chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis)
  147. Vencejo cómun (Apus apus)
  148. Vencejo pálido (Apus pallidus)
  149. Vencejo real (Apus melba)
  150. Martín pescador (Alcedo atthis)
  151. Abejaruco (Merops apiaster)
  152. Carraca (Coracias garrulus)
  153. Abubilla (Upupa epops)
  154. Pito real (Picus viridis)
  155. Pito negro (Dryocopus martius)
  156. Pico picapinos (Dendrocopos major)
  157. Pico mediano (Dendrocopos medius)
  158. Pico menor (Dendrocopos minor)
  159. Calandria (Melanocorypha calandra)
  160. Terrera común (Calandrella brachydactyla)
  161. Terrera marismeña (Calandrella rufescens)
  162. Cogujada común (Galerida cristata)
  163. Cogujada montesina (Galerida theklae)
  164. Totovía (Lullula arborea)
  165. Alondra común (Alauda arvensis)
  166. Avión zapador (Riparia riparia)
  167. Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  168. Golondrina común (Hirundo rustica)
  169. Golondrina dáurica (Cecropis daurica)
  170. Avión común (Delichon urbicum)
  171. Bisbita campestre (Anthus campestris)
  172. Bisbita arbóreo (Anthus trivialis)
  173. Bisbita común (Anthus pratensis)
  174. Bisbita alpino (Anthus spinoletta)
  175. Lavandera boyera (Motacilla flava)
  176. Lavandera cetrina (Motacilla citreola)
  177. Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea)
  178. Lavandera blanca (Motacilla alba)
  179. Mirlo acuático (Cinclus cinclus)
  180. Chochín (Troglodytes troglodytes)
  181. Acentor común (Prunella modularis)
  182. Acentor alpino (Prunella collaris)
  183. Petirrojo (Erithacus rubecula)
  184. Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)
  185. Pechiazul (Luscinia svecica)
  186. Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
  187. Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus)
  188. Colirrojo diademado (Phoenicurus moussieri)
  189. Tarabilla norteña (Saxicola rubetra)
  190. Tarabilla común (Saxicola rubicola)
  191. Collalba gris (Oenanthe oenanthe)
  192. Collalba rubia (Oenanthe hispanica)
  193. Collalba negra (Oenanthe leucura)
  194. Roquero solitario (Monticola solitarius)
  195. Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)
  196. Mirlo común (Turdus merula)
  197. Zorzal real (Turdus pilaris)
  198. Zorzal común (Turdus philomelos)
  199. Zorzal charlo (Turdus viscivorus)                       
  200. Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)
  201. Buitrón (Cisticola juncidis)
  202. Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)
  203. Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus)
  204. Zarcero icterino (Hippolais icterina)
  205. Zarcero común (Hippolais polyglotta)
  206. Curruca rabilarga (Sylvia undata)
  207. Curruca tomillera (Sylvia conspicillata)
  208. Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)
  209. Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  210. Curruca mirlona (Sylvia hortensis)
  211. Curruca zarcera (Sylvia communis)
  212. Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)
  213. Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)
  214. Mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix)
  215. Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
  216. Mosquitero ibérico (Phylloscopus ibericus)
  217. Mosquitero musical (Phylloscopus trochilus)
  218. Reyezuelo sencillo (Regulus regulus)
  219. Reyezuelo listado (Regulus ignicapilla)
  220. Papamoscas gris (Muscicapa striata)
  221. Papamoscas collarino (Ficedula albicollis)
  222. Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)
  223. Bigotudo (Panurus biarmicus)
  224. Ruiseñor del Japón (Leiothrix lutea)
  225. Mito (Aegithalos caudatus)
  226. Carbonero palustre (Poecile palustris)
  227. Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)
  228. Carbonero garrapinos (Periparus ater)
  229. Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)
  230. Carbonero común (Parus major)
  231. Trepador azul (Sitta europaea)
  232. Agateador común (Certhia brachydactyla)
  233. Pájaro moscón (Remiz pendulinus)
  234. Oropéndola (Oriolus oriolus)
  235. Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)
  236. Alcaudón meridional (Lanius meridionalis)
  237. Alcaudón común (Lanius senator)
  238. Arrendajo común (Garrulus glandarius)
  239. Urraca (Pica pica)
  240. Chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus)
  241. Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  242. Grajilla (Corvus monedula)
  243. Corneja negra (Corvus corone)
  244. Cuervo (Corvus corax)
  245. Estornino negro (Sturnus unicolor)
  246. Estornino pinto (Sturnus vulgaris)                 
  247. Gorrión común (Passer domesticus)
  248. Gorrión molinero (Passer montanus)
  249. Gorrión chillón (Petronia petronia)
  250. Gorrión alpino (Montifringilla nivalis)                           
  251. Pico de coral (Estrilda astrild)
  252. Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)
  253. Pinzón real (Fringilla montifringilla)
  254. Verdecillo (Serinus serinus)
  255. Verderón común (Carduelis chloris)
  256. Verderón serrano (Carduelis citrinella)
  257. Jilguero (Carduelis carduelis)
  258. Lúgano (Carduelis spinus)
  259. Pardillo común (Carduelis cannabina)
  260. Piquituerto (Loxia curvirostra)
  261. Camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula)
  262. Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)
  263. Escribano nival (Plectrophenax nivalis)
  264. Escribano cerillo (Emberiza citrinella)
  265. Escribano soteño (Emberiza cirlus)
  266. Escribano montesino (Emberiza cia)
  267. Escribano hortelano (Emberiza hortulana)
  268. Escribano palustre (Emberiza schoeniclus)
  269. Triguero (Emberiza calandra)