lunes, 12 de octubre de 2015

Un tórrido romance

¿Nunca os ha dado por cambiar el nombre a las cosas?

Ésta es la curiosa historia de un animal que fue rebautizado.

El día 11 de enero de este año 2014 decidí realizar un nuevo intento de ver a una pequeña ave costera que responde al nombre de correlimos oscuro. Resulta que unas semanas antes Manolo Sánchez, otro ornitólogo, había descubierto un individuo en el hermoso entorno costero del pueblo de l'Ampolla, justo en el extremo norte del delta de l'Ebre.

El correlimos oscuro, territ fosc en catalán, es un limícola un tanto atípico ya que prefiere las rocas costeras a las marismas y terrenos inundados, a diferencia de los otros integrantes de este extenso grupo de aves. Cría en Islandia y en Escandinavia, y pasa el invierno algo más al sur, en las costas atlánticas europeas. De forma mucho más rara algún ejemplar aparece en el Mediterráneo, y cuando esto ocurre los ornitólogos nos movilizamos para observarlo: nunca se sabe cuando volverá a aparecer uno por estas tierras.

Parecía que aquel ejemplar en concreto había tomado la decisión de quedarse a pasar el invierno en l'Ampolla, y durante diciembre y los primeros días de enero numerosas personas se acercaron hasta allí para disfrutar del avistamiento, algunos con más suerte que otros. Yo fui de los que no tuvieron suerte. Hasta que aquel día 11 mi novia decidió ejercer de talismán y acompañarme en su busca.

Llevábamos poco más de un mes saliendo, y yo estaba poniendo toda la carne en el asador: Sílvia estaba descubriendo poco a poco lo que significaba salir con un ornitólogo. En cualquier caso, le prometí que no me pasaría horas amorrado al telescopio escudriñando las piedras. Aunque interiormente yo cruzaba los dedos deseoso de que el correlimos apareciera pronto, para poder así ser fiel a mi promesa. ¿Que habría pasado si el ave se hubiera hecho esperar? Por fortuna nunca lo averiguaré, ya que tras un par de recorridos arriba y abajo del pequeño tramo con presencia de rocas situado frente al mismo casco urbano de l'Ampolla el pequeño plumífero se mostró. Buscaba alimento con toda tranquilidad bajo la mira de mis prismáticos, como si siempre hubiera estado allí delante de mis narices... aunque yo juraría y rejuraría que aquel animalillo no se hallaba en aquellas rocas minutos antes.

- Com has dit que es diu? "Tórrido"?

Quien preguntaba era Sílvia, mi chica.

- No... territ. Territ fosc.
- Ho sento, però lo del territ no se'm queda. Per a mi serà el "tórrido".

Y tórrido se quedó.

Correlimos oscuro - territ fosc - Calidris maritima








Debo añadir que era bimbo para mí, y que por lo tanto podía por fin quitarme la espina de no haberlo visto años antes en la península de Varanger, en Noruega, lugar en el que esta ave supuestamente abunda.

Quedaron satisfechas mis ansias ornitológicas; a continuación lo hicieron mis ansias estomacales. Comimos de manera estupenda en el restaurant "L'Estel de les Tapes", situado a un tiro de piedra (o a un vistazo de prismáticos) del correlimos, y nos quedó tiempo para pasear un poco más y para conseguir, de manera mucho más relajada, algunas bellas fotografías del delta, sus aves y su entorno.



Garceta común - Martinet blanc - Egretta garzetta


Colirrojo tizón - Cotxa fumada - Phoenicurus ochruros


Os dejo con un vídeo del tórrido:

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