jueves, 2 de abril de 2009

Maratón S.E.O. 2008 - Segunda parte

Continuamos con la crónica de la maratón de la SEO del año pasado (2008).

Abandonamos el delta del Llobregat con 86 especies en la saca. Fuimos entonces a la sierra del Garraf, conscientes de que no obtendríamos un gran resultado en la maratón, pero con ganas de llegar al menos a las 100 especies en nuestra primera (y bastante improvisada) participación.

Hicimos una parada previa en unos acantilados marinos en los cuales vimos halcón peregrino, roquero solitario y avión roquero (ambos sin guitarra), gaviota de Audouin, collalba gris, petirrojo... Eh... No, petirrojos ninguno, continuábamos sin ver ni oír ni un solo ejemplar.

87 - Monticola solitarius
88 - Falco peregrinus
89 - Ptyonoprogne rupestris
90 - Oenanthe oenanthe
91 - Larus audouinii

Tras fallarnos también la collalba negra decidimos subir definitivamente a la sierra del Garraf. Nos apostamos en un buen lugar, sabedoras de la presencia de águila perdicera (Hieraaetus fasciatus, o Aquila fasciata, creo que recordar que le han cambiado el nombre... ¿o no?). Pero tampoco hubo suerte con ella.

Sin embargo nos aproximamos un poco más a las 100 especies con la aparición de otras aves frecuentes en este lugar. Sentados en unas rocas, aprovechamos para comer algo y para descansar un poco. La escena invitaba a la relajación: estómagos llenos, la paz del campo, el canto de los pájaros, el calorcillo del sol de la tarde en la cara, un suelo mullido (unas rocas afiladas como cuchillas, pero es que si cuento la verdad no queda tan idílico)... Realmente no era una escena relajante, era una escena para quedarse dormido como un muerto, para echar una siesta de las buenas, de aquellas en las que la babilla resbala mejilla abajo.

Pero vencimos al sueño (o al menos eso creo, tengo un lapsus mental de una media hora en el cual no recuerdo nada, pero creo que será debido a la edad) y volvimos al coche para acercarnos un poco más a la Morella, el pico más alto de Garraf, aunque sin intención de ascender hasta arriba del todo.

El último tramo de carretera lo hicimos a pie, y aquí fue donde alcanzamos el objetivo inicial que teníamos para la jornada: conseguir al menos 100 especies. El premio se lo llevó un ave que me encanta: el cuervo (Corvus corax).

92 - Sylvia communis
93 - Apus pallidus
94 - Carduelis cannabina
95 - Phylloscopus trochilus
96 - Lanius meridionalis
97 - Oenanthe hispanica
98 - Galerida cristata
99 - Saxicola torquatus
100 - Corvus corax


Los últimos kilómetros de carretera avanzamos estirados panza arriba, para no perder detalle de cualquier ave planeadora que pudiera aparecer. En este imagen Dani no está descansando, está escudriñando con maestría el cielo, en una demostración de cómo un ornitólogo debe vigilar la aparición de una posible rapaz, sin dejar por ello de avanzar en el itinerario. Esta técnica de máxima dificultad se conoce como "extreme panching birding" o "técnica del escarabajo agonizante", y requiere años de experiencia.


La zona aún dio para otra ave más, la perdiz. Tras decidir que ya no podíamos exprimir mucho más esta zona, una voz que flotaba en el aire sugirió que podíamos gastar los últimos minutos de luz en el delta del Llobregat, para intentar conseguir alguna última especie que redondeara el día.

Tal vez por estar muy cansados, tal vez porque llegar a las 100 especies ya nos satisfacía, el caso es que apostamos por gastar ese último cartucho. Personalmente tenía pocas esperanzas de ver algo nuevo (¿petirrojos?) y muchas ganas de tumbarme en una cama.

En el canal de la Bunyola escuchamos carriceros comunes (Acrocephalus scirpaceus), última especie de nuestra maratón. La ornitosecta había cumplido con buena nota en el año de su debut.

101 - Alectoris rufa
102 - Acrocephalus scirpaceus

En realidad 102 especies es un resultado bastante discreto si lo comparamos con lo que consiguieron los equipos que ocuparon las primeras posiciones. Pero teniendo en cuenta nuestra inexperiencia en este tipo de eventos, las horas invertidas y los lugares visitados, la sensación que nos quedó era la de que habíamos hecho las cosas bastante bien.

Sin embargo estamos convencidos de que en la maratón del año 2009 podemos superar las 102 especies, y ese va a ser el objetivo para la nueva edición. Bueno, y también detectar petirrojos.

4 comentarios:

  1. Jordi, tio, no donis detalls de les nostres tècniques! donem facilitats als adversaris...
    ;-)

    Salutacions

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  2. Jeje, com ja he dit aquesta tècnica té una dificultat extrema i no crec que els nostres adversaris la puguin posar en pràctica. Amb tots els respectes per tots els maratonians.

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  3. vaya pájaros que estais hechos, a Dani le operaron en plena carretera?, com lo veo estirado en el suelo...
    Por cierto Dani recuperate pronto y un beso para tí Cristina y para Jordi... Continua haciendo estas fotos que molan.

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  4. Dios!!!, pero que miedo que dais, estaba analizando vuestra maratón pero...
    Ornitosecta?...roquera solitaria?...avión roquero?...Dani en el suelo?...tu durante media hora no recuerdas nada?...
    Os meteis alguna cosa?, estais bien?, necesitais ayuda?
    Contar conmigo...

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