domingo, 29 de agosto de 2010

Finlandia-Noruega 2007 (parte 16): Peurasuvanto y Petkula

Tras descansar unas horas en el coche iniciamos la jornada del 10 de julio y continuamos con nuestro periplo en dirección sureste. El día estaba nublado y presagiaba aguaceros.

Llegamos a Peurasuvanto, y allí nos detuvimos para contemplar un nido de águila pescadora (Pandion haliaetus). Empezaron a caer gotas en aquel momento. Los adultos descansaban en la gran plataforma de ramas, soportando la lluvia que caía con insistencia.



Ya habíamos pasado por Peurasuvanto a la ida, pero desconocíamos la existencia del nido. Un ornitólogo nos había "chivado" en Varanger la presencia de las aves. Las águilas se podían observar desde la misma terraza de un bar que era a un tiempo tienda de recuerdos, y en la cual hicimos algo de gasto, adquiriendo algunas camisetas, contribuyendo así un poco a mantener la economía local.

Nuestro siguiente punto de destino fue Petkula, situado un poco más al sur. Allí, en una zona inundada, teníamos planeado avistar correlimos falcinello (Limicola falcinellus), pero la lluvia caía en aquellos momentos con más fuerza que nunca, y a pesar de nuestros intentos tuvimos que desistir del paseo por la ciénaga y regresar al coche. Eran nefastas novedades: descargaba con ganas y no parecía que fuera a mejorar.

Con aire apesadumbrado abandonamos el lugar. Sabíamos que posiblemente había sido la última oportunidad de ver a aquella ave, y que por lo tanto nos iríamos de Finlandia sin poderla anotar en nuestros cuadernos de campo. El día lluvioso no ayudaba a mejorar el estado de ánimo, pero así y todo sabíamos que Kuusamo, el gran parque del este de Finlandia, nos aguardaba con más sorpresas. Dedicimos utilizar las horas de mal tiempo para avanzar kilómetros y llegar hasta allí.

Había bastante distancia de por medio, y en uno de los respiros que nos dio la lluvia nos detuvimos para estirar las piernas y fotografiar una de las cabañas típicas del pueblo lapón, una solida construcción de troncos que, previo encendido de una fogata en su interior, permitía a estas gentes sobrevivir durante el durísimo invierno ártico.


Sin embargo el mal tiempo no se daba muchos descansos y tuvimos que pasar prácticamente toda aquella jornada conduciendo. Varias horas después llegamos a Kuusamo. Un hermoso arcoiris fue la señal que nos indicó el final de las lluvias. El día se abrió ante nosotros en más de un sentido mientras nos instalábamos en el cámping que iba a ser nuestro centro de operaciones durante lo que quedaba de aquella jornada y la siguiente.

2 comentarios:

  1. Quina passada! quins records... Jo fins llavors havia vist la Pandion només volant (asseguraria), i va ser una xulada veure-la al niu.
    Jo d'allà, amés, em vaig emportar una samarreta de l'aguila marina que conservo amb molta estima: va ser un regal
    :-)

    Salutacions Jordi, salutacions Cristina

    P.d: A rachar nas illas canarias! Non vos deixades nada por vir Boa viaxe (a arrassar a les canaries, no us deixeu res per veure. Bon viatge).
    ;-)

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  2. Gràcies Dani. Jo també tinc un parell de samarretes d'aquell dia, ho recordo. XD
    A Canàries et prepaparem el terreny perquè bimbis a l'arribada, jeje.

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