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¿Qué tienen en común Stephen Hawking y Belén Rueda?

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Esto es un desastre. Hace tanto tiempo que realicé esta salida que apenas recuerdo los detalles. Y en estos momentos no encuentro una libreta, la libreta, en la cual tenía mis apuntes. Pero es normal que no la encuentre. El almacén de mi tienda es una leonera: tengo aquí las cosas de mis padres y las mías, además de todos los trastos que ya habitaban antes estas cuatro paredes. No me queda más remedio que llamar a Alba y preguntarle qué recuerda de aquel día. Porque a lo mejor la libretita acaba apareciendo... pero a lo mejor no. " Ayúdanos, Alba Wan Kenobi, eres nuestra última esperanza ", pienso mientras marco su número de teléfono. Con la poca información que tengo continúo el trabajo. Mi amiga Alba lleva años aficionándose a la ornitología. Poquito a poquito, lentamente, se engancha más y más, como de hecho también hacemos los que llevamos más tiempo metidos en el ajo, que con el paso de los años (debido a ello en realidad) nos enganchamos cada vez más. Una de ...

Papa

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Como siempre, me ha costado un poco trepar pero ya estoy arriba. Mis piernas y brazos aún algo cortos no son muy útiles para llegar a las ramas más lejanas, pero mi ligero peso y la agilidad de mi cuerpo son ideales para encaramarse a lo más alto del castaño. Se trata de un árbol fuerte cercano a la casa de la bruja , en lo alto de la montaña de los castaños. Los niños no debemos acercarnos a la casa de la bruja , nos recuerdan de vez en cuando los mayores. Es peligrosa. Vivió una bruja allí y tal vez aún lo haga. Quién sabe lo que podría hacerle a los niños que traspasan los muros de su vivienda. Sin embargo ningún mayor dijo nada de no trepar a los árboles cercanos. Desde allí contemplo un paisaje familiar: el bosque... mi bosque. Mis árboles favoritos. Mi amiga la naturaleza. Ese mundo maravilloso que se abre ante mí y que aún debo descubrir casi por completo. Me intrigan los secretos de aquel paraje alejado de los hombres. El silencio me envuelve. Pero no es total, la brisa mece ...

Un pequeño estudio de la migración post-nupcial en la ciudad de Barcelona

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Como se ha visto en entradas anteriores durante septiembre, octubre y noviembre del 2016 dediqué varias jornadas a la observación de las aves que sobrevuelan Barcelona en su viaje hacia el sur durante la migración otoñal, viaje que les ha de llevar hasta zonas más meridionales de la península ibérica y en la mayoría de los casos hasta África. En años anteriores también realicé este seguimiento pero el esfuerzo fue bastante inferior, aunque con resultados interesantes también. Esto es una recopilación de todas esas observaciones, prestando especial atención al pasado año 2016, en el que el esfuerzo fue más serio (no mucho más... pero al menos lo intenté). Dediqué un total de 47,5 horas al conteo de las aves, repartidas de la siguiente manera: Septiembre: 31 horas Octubre: 5 horas Noviembre:  11,5 horas Debido a esta mala distribución del tiempo no se pueden sacar grandes conclusiones sobre la migración de las rapaces en Barcelona. Tampoco ayuda la distinta distribución de ...

Mama

El sol cae con dureza. Noto como se quema mi nuca, pero no me muevo. Un vencejo, de luto, negro, sobrevuela los pinos cercanos, como un triste ángel anunciador. Pero en realidad no trae mensajes de dolor, si no de dulzura y placidez. Mensajes de alegría. El vencejo me dice que va a estar bien acompañada. Que él y los carboneros, los herrerillos, los pinzones, las golondrinas, los ruiseñores, entre los que se encuentra el primero que he oído este año, pocos minutos antes... el vencejo me dice que todos ellos la cuidarán. Pero yo sé que no va a ser así: ella va a cuidar de ellos. Siempre se ha ocupado de todos, incluso de un mundo que no se la merecía. El sol calienta las rosas de las coronas. Reposan en el suelo junto a su lugar de descanso. Yo me doy la vuelta y contemplo el bosque. Está bien, es un lugar bonito y tranquilo. Ya eres polvo de estrellas. Un vencejo en el cielo en el bosque un ruiseñor una madre, una princesa estrella de dulce velo el vencejo anunciador...

¡Grullas en mi cama!

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14 de agosto del 2016 Sílvia y yo estamos charlando sentados en casa. Me levanto para ir a la mesa, que está tras el sofá, y voy hablando mientras camino pero me interrumpo para lanzar un grito espantoso. He oído un 'crack' y he notado un dolor terrible en el pie. Sílvia me mira con cara de asustada. Yo también estoy asustado, más que ella: miro hacia abajo y contemplo el dedo meñique de mi pie derecho. En lugar de lucir paralelo a sus cuatro hermanitos mira hacia Cuenca en un bonito ángulo de casi noventa grados. Las chancletas que llevo puestas no me han salvado en el choque contra la esquina del sofá. El alarido habrá espantado a miles de aves en un radio de kilómetros. Alguna sería bimbo, seguro. - Creo que me lo he roto... -le digo a Sílvia. Ella mira por encima del sofá, asomada con sus bonitas manos apoyadas sobre él, como si estuviera en un balcón. Sus ojos incrédulos miran desorbitados mi pie. Instintivamente, sin darme cuenta de lo que estoy haciendo mi ma...

Curioso acoso de gaviota patiamarilla a garza real

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Anteayer 15 de marzo contemplé un comportamiento que no había visto nunca hasta ahora. Me hallaba en el balcón de mi casa en Barcelona ejerciendo "mis labores". Como todo buen ornitólogo de vez en cuando alzaba la vista al cielo. En uno de esos vistazos vi pasar sobre mi cabeza una garza real ( Ardea cinerea ) perseguida por una gaviota patiamarilla ( Larus michahellis ) adulta. No es que volasen en la misma dirección, realmente la gaviota perseguía a la garza. Ésta realizó un par de giros para intentar esquivar a su acosadora, y eso llevó a ambas a desaparecer tras un edificio cercano. Tal vez la gaviota tenía únicamente intenciones hostiles por asuntos territoriales (quizá la garza se había detenido en algún tejado cercano, aunque no lo creo) o tal vez realmente intentaba cazar a la ardeida, cosa que encuentro harto insólita teniendo en cuenta el tamaño de ambas. Sí es frecuente en Barcelona, sin embargo, ver a las gaviotas en actitud depredadora activa hacia las palo...

Félix Rodríguez de la Fuente. Su vida, mensaje de futuro.

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"Félix Rodríguez de la Fuente. Su vida, mensaje de futuro". Ése es el título de la biografía de Félix escrita por Benigno Varillas. Ayer día 14 de marzo se cumplieron 37 años del fallecimiento del genial divulgador, gran visionario, casi profeta y, guste o no, padre del conservacionismo en España. Justo ayer también terminé de leer su biografía, un día muy adecuado para ello. En la misma fecha terminan para mí ambas historias, la de su vida en la Tierra y la de su vida en el papel. No voy a extenderme mucho sobre el contenido de esta obra porque, a pesar de lo que acabo de escribir en este mismo párrafo, Benigno Varillas me ha mostrado que Félix sigue muy vivo hoy día. Y es por ello que tan solo quería recomendar muy encarecidamente los últimos capítulos del libro. Son hojas que hablan del presente de la humanidad, del siglo XXI y de los siglos venideros (hasta el 2.000.000 d.C.). Este libro me ha reafirmado en ciertos pensamientos de esperanza que planean por mi mente ...